La electrificación, un futuro inevitable para el transporte

04/03/2021 CdS

La autonomía de los vehículos eléctricos aumenta y ya empiezan a ser habituales en ámbitos como la distribución urbana, pero aún falta para que puedan convertirse también en una opción rentable para el transporte de larga distancia, que de momento confía en el diésel y en el gas.

La evolución del modelo energético en el transporte hacia la electricidad es ya una realidad palpable, sin olvidar los diferentes avances que se están realizando en el campo del hidrógeno y el papel del gas durante la transición a la electromovilidad.

El camino será largo, pues al no haberse popularizado aún la compra de este tipo de modelos y existir muy pocas opciones en el mercado, su precio sigue siendo aún muy elevado para el usuario común en comparación con los vehículos que utilizan motores de combustión.

A ello hay que añadir la falta de infraestructuras disponibles para la recarga, pese a los esfuerzos que están realizando los diferentes países comunitarios para solventar este problema lo antes posible y garantizar un suministro adecuado a todos los propietarios.

Igualmente, la autonomía de los vehículos eléctricos aumenta cada día más, pero sigue sin ser suficiente por lo general para recorrer largas distancias, motivo por el cual su utilización se limita a los usos urbanos, como la distribución o la recogida de basuras.

La transición hacia la movilidad eléctrica exige, por tanto, una firme apuesta por otras tecnologías de bajas emisiones más maduras, tales como el gas natural o los modernos motores diésel y gasolina, que permitan reducir la contaminación en las ciudades de forma progresiva.

Poco a poco, a medida que la electromovilidad vaya desarrollándose y ofrezca unas posibilidades más adaptadas a las necesidades de los usuarios, la cuota de mercado de este tipo de modelos irá aumentando y estará cada vez más cerca el objetivo de descarbonización del transporte, fijado por la Unión Europea para el año 2050.

Furgonetas eléctricas para la distribución urbana

Los fabricantes de camiones y furgonetas ya se han puesto manos a la obra para tener listas cuanto antes sus gamas de vehículos eléctricos, en parte debido a las numerosas restriccioes de acceso que están introduciéndose en las grandes urbes, como Madrid o Barcelona, pero también en otras zonas europeas, como Londres, París, Roma o Berlín.

El avance ha sido hasta el momento más notorio en los vehículos comerciales, con una amplia gama de modelos para elegir, entre los que se encuentran la e-NV200 de Nissan, la Renault Master Z.E., la Peugeot Partner, la Daily Electric,  la MAN eTGE o las versiones eléctricas de la Vito y la Sprinter de Mercedes.

Entre los nuevos modelos, destacan también el Peugeot e-Expert y el Citroën ë-Jumpy, en línea con los planes de electrificación de PSA. Volkswagen, que ya contaba con ele-Crafter, ha ampliado su gama con el e-Caddy ABT y el e-Transporter ABT.

Por su parte, en 2021, Opel lanzará también el Combo e-Cargo y el Movano-e, que se suman al Vivaro-e, mientras Fiat ya empezó a aceptar pedidos en 2020 para la versión eléctrica del Ducato.

A medida que la electromovilidad se adapte a las necesidades de los usuarios, la cuota de mercado de este tipo de modelos irá aumentando”.

Ya en 2022, llegará al mercado europeo la versión eléctrica de la Ford Transit, con una autonomía de hasta 350 kilómetros.

Las furgonetas eléctricas han sido muy bien acogidas en el mercado, especialmente entre los operadores logísticos, que gracias a ellas pueden acceder libremente a zonas de bajas emisiones, contribuyendo a reducir la contaminación en las ciudades.

Avances en los vehículos industriales

Por el contrario, en el ámbito de los vehículos industriales, el mercado de eléctricos se está desarrollando con mayor lentitud, aunque algunos fabricantes ya han empezado a realizar pruebas de sus primeros modelos con clientes seleccionados.

Por el momento resulta inviable la utilización de unidades eléctricas para el transporte de larga distancia de mercancías, dados los límites tecnológicos actuales.

Las furgonetas eléctricas han sido muy bien acogidas en el mercado.

En general, los fabricantes están apostando por la electricidad para los camiones de uso urbano, con un peso menor y recorridos de unos 120 kilómetros diarios.

Sin embargo, para el transporte de larga distancia, donde se pueden recorrer hasta 800 km diarios, se necesitarían baterías con capacidad superior a los 1.200 kWh, algo que según explican desde el Think Tank Movilidad de la Fundación Corell, sería inviable tanto técnicamente, por su peso, como económicamente.

Por tanto, en este segmento, según dicen los expertos, el diésel y el gas seguirán siendo los combustibles más eficientes mientras se desarrolla la tecnología de pilas de hidrógeno.

Oferta disponible

Entre los camiones eléctricos disponibles en el mercado, se encuentra el eActros de Mercedes, que iniciará su producción en serie este 2021, con una autonomía de alrededor de 200 kilómetros. No obstante, se ha presentado una versión para larga distancia, que comenzará a producirse en 2024, con una autonomía de 500 kilómetros.

También está trabajando ya en el desarrollo de un vehículo de este tipo de pila de hidrógeno, el GenH2, con una autonomía de más de 1.000 kilómetros, que empezará a probarse con clientes seleccionados en 2023.

Volvo  Trucks, que en 2020 comenzó las pruebas de sus camiones eléctricos para el sector de la construcción,  cuenta ya con una gama completamente electrificada. Así, tras el lanzamiento del FE y el FL eléctricos, destinados a operaciones de distribución y recogida de basuras, está probando actualmente las versiones eléctricas de sus vehículos de gran tonelaje: FH, FM y FMX.

Las exenciones fiscales pueden acelerar el proceso de electrificación de la flota de transporte

En cuanto a MAN, cuenta en su oferta con el camión TGM totalmente eléctrico, con una autonomía de 180 kilómetros, cuya próxima versión saldrá al mercado en el año 2023.

Iveco, por su parte, ha firmado un acuerdo con Nikola para el desarrollo y distribución de camiones con baterías eléctricas o pila de hidrógeno. Las primeras unidades eléctricas podrán estar en el mercado en 2022, mientras que las de hidrógeno llegarán un año después.

DAF también cuenta en su catálogo con el CF Electric, con una autonomía de unos 200 kilómetros, al que se ha añadido recientemente el LF Electric.

Mientra, Scania, que hasta el momento había apostado por modelos híbridos, de gas natural, biodiésel, HVO, etanol o biogás, tiene previsto lanzar en unos años su primer camión completamente eléctrico para larga distancia. Con una capacidad de 40 toneladas, tendrá una autonomía de unas 4,5 horas, pudiendo recargarse en 45 minutos.

En su caso, Renault Trucks inició en 2020 la producción en serie de sus camiones eléctricos Renault Trucks D y D Wide Z.E.

El papel de la Administración

Los fabricantes están trabajando con ahínco en el desarrollo de modelos de propulsión eléctrica, pero para potenciar la demanda, tanto de estos vehículos como de otros de bajas emisiones, es preciso que las autoridades amplíen la red de infraestructuras de recarga disponible.

Además, sería útil que se aumentaran las subvenciones a la inversión o se aplicasen exenciones fiscales para impulsar la apuesta por las nuevas tecnologías.

 

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